
La educación en Andalucía ya es digital. De las palabras se ha pasado a los hechos y los escolares están recibiendo ya los primeros
ordenadores ultraportátiles del Plan Escuela TIC 2.0, presentado oficialmente en septiembre del año pasado por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía. Un total de 173.000 alumnos de
5º y 6º de Primaria se beneficiarán de este plan pionero en el sistema educativo andaluz, que pretende adaptarse a los tiempos e integrar en las aulas los usos de la Sociedad de la Información en la que ya estamos inmersos.
El plan consiste en la dotación de equipos ultraportátiles al alumnado (y material para transportarlo), y de
pizarras digitales para las aulas. Los ordenadores tienen una pantallas de 10 pulgadas y un peso de 1,5 kilos, con un procesador Intel Atom de 1,66 Ghz y una batería con una autonomía estimada de 4 horas. No obstante, lo más interesante de estos ordenadores es su corazón, ya que funcionan con
software libre y específicamente orientado al
ámbito formativo. Se trata de Guadalinex EDU, una distribución especial del sistema operativo libre impulsado por la Junta de Andalucía.
Guadalinex EDU es una distribución
GNU/Linux creada para su uso por la comunidad escolar andaluza y desarrollada por el Centro de Gestión Avanzado de Centros TIC (CGA). Su principal aliciente es la inclusión de un completo paquete de
50 aplicaciones educativas, distribuidas en diez categorías: ciencia, geografía, herramientas de autor, idiomas, infantil, lengua, matemáticas, música, otras aplicaciones y tecnología. Los escolares pueden, por ejemplo, consultar el diccionario de la Real Academia Española (Buscador DRAE), ver las estrellas con un planetario virtual (Kstars), escribir partituras y seguir las melodías con un metrónomo (Note Edit y Gtick), aprender sobre álgebra (Wxmaxima y Geogebra)... Así hasta medio centenar, sin contar con las que pueden instalarse de forma independiente, por indicación del profesor o por iniciativa propia de los alumnos. No hay que olvidar que estos ultraportátiles son una herramienta más de trabajo, al igual que antes lo eran los tradicionales cuadernos, y están pensados para que también se puedan usar en casa, con las conexiones wi-fi particulares de cada hogar.